domingo, 7 de septiembre de 2008

Historia Chana

Como mis planes de salir se frustraron por una sobre promesa de un amigo, que olvido su palabra, me vi en la placentera obligación de asistir a un show inolvidable. Cuatro divas transformaron mi posible noche de depresión y aburrimiento máximo en un bailongo que se prolongo hasta las cuatro con quince minutos de la mañana.


Como no me encontraba en lo que normalmente suele ser mi ambiente, más aún cuando acompañas a tu madre a este tipo de eventos, comencé a mirar atentamente los movimientos que se producían en el mambo a beneficencia del cual estaba participando, lenta y expectante me dirigí a lo que era la caja para pagar por una fabulosa cerveza (que por supuesto estaba a un precio bastante razonable). Con ella en mi mano más mi parada de “joven”, que hasta esos momentos resultaba bastante incomodo, comencé a entrar en la dinámica que se desarrollaba tan solo con compartir miradas con el resto y derrochar a ratos una sonrisa amigable a mi cómplice de momento.


A penas el reloj marcaba algo así como las 1 AM. La música se transformo en la liberación de movimientos para todos los que tenían más de cuarenta años que bailaban al compas de las canciones folclóricas clásicas para cualquier evento cercano al 18 de septiembre.


Una que otra mirada al hijo del beneficiado, ayudo a distraer mi mente por unos minutos solo hasta cuando comencé a percatarme que aquel hombre tenía un leve “no sé qué” que sin querer me recordaba a mi ex pololo. No sabría decir con exactitud si ese “no sé qué” me gustaba o quizás todo lo que no tenia de mi ex era lo que me atraía aún más. Como sea, la cosa es que llegaron las divas ya listas prácticamente para el show, mi primera mirada se pegó en la rubia que conducía el auto y que luego terminaría por conducir el show también. Pintada, con tacos altos, jeans ajustados y el desplante de mujer atrevida… permitió dar inicio a un par de bailes y movimientos de los que genéticamente son hombres pero una vez transformados se convierten en mujeres espectaculares, tanto así que yo teniendo mis tiernos 20 años y con un físico aceptable, me hicieron envidiar aquellas piernas largas y bien formadas que ya se las quisiera cualquier mujer de verdad.



Doy gracias a Dios el olvido de mi amigo que me permitió asistir a tal evento, que no solo hizo ver a mis ojos lo que fue mi primer show de transformistas en vivo y en directo, sino a demás me sirvió para conocer a Alfredo, que baila bastante bien y que me saco a bailar en repetidas oportunidades. Una verdadera lástima es que se parezca en algo a mi ex, y aún peor es que tenga 21 años… y que mi target sea otro.

Atte.



KK. DD.



"Madonna no es la única reina del pop"

1 comentario:

el leira dijo...

cual vendria siendo tu target?
esa es una experiencia que nunca e vivido y considero son necesarias, hay muchas cosas que nunca vivire por mi personalidad antisocial y introvertida... pero la verdad gozo con este tipo de historias, que me acercan a la loca realidad vivida por otros...

un beso...